Intenté despegar un ojo, y el maldito rayo de sol que se colaba entre las cortinas, había decidido penetrar en mi retina, para avisarme que ya era de día y en mi interior mi cabeza no paraba de bombear advirtiéndome que podía explotar en cualquier momento.
Suena de nuevo el móvil, y los Ramones con su blitzkrieg bop hacen que tenga la sensación que mis tímpanos van a comenzar a sangrar en cualquier momento y el tic tac de mi cabeza va más rápido. Alargo el brazo, e instintivamente logro que el dichoso móvil deje de sonar.
Consigo abrir uno de mis ojos, haciendo un esfuerzo increíble; aguanto el párpado con mi dedo índice intentando burlar el maldito rayo de sol y dirijo mi ojo hacia un campo de visión en el que la luz no me incordie tanto.
Ese azul de las paredes y esa bandera con el símbolo de la marihuana intentando parecer ser mi cortina, me son familiares. El cazasueños enorme de color azul que cuelga del techo va girando suavemente, suelto un bufido, y el cazasueños comienza a girar rápidamente; suelto una carcajada, aún recuerdo como llegó ese cazasueños a aquella habitación y lo mucho que me relajaba admirarlo antes de dormir.
Hace años mi madre estaba en una feria hippie, y un chico de las típicas paradas que huelen a incienso desde que giras la calle, comenzó a explicarle la leyenda de los atrapasueños, con el único proposito de realizar una venta:
- Señora, según creen los indigenas los atrapasueños filtran los sueños de las personas, dejando pasar sólo los sueños y visiones positivas; los sueños que no recuerdas son los que bajan lentamente por las plumas. Y las pesadillas se quedan atrapadas en la cuenta - señaló la piedra central del artefacto- y a la mañana siguiente se queman con la luz del dia para que no se cumplan.
Al escuchar esto, no tuvo más remedio que comprar aquel cacharro enorme, y para darme la sorpresa lo colgó del techo de mi habitacion justo encima de mi cama, para velar por mi sueño. Nunca supe si realmente teniía esa utilidad, pero al acostarme siempre lo miraba antes de cerrar los ojos, como para avisarle que iba a dormir y ya sabiía cuaál era su trabajo.
Por fin consigo adquirir algo de conciencia, y recuerdo vagamente que me habia quedado a dormir en casa de mis padres. El sentimiento de culpa y un amargo sabor a ginebra, hace que mire el movil.
Veinte mensajes sin leer. Ufff lo primero que escriben mis dedos es: La he cagado, y dejo el móvil encima del escritorio haciendo caso omiso de los mensajes pendientes y comienzo a hacer un croquis mental de lo que había sucedido la noche anterior.
Tras unas cuantas jarras de sangría, cenar y unas extrañas conversaciones sobre sujetadores y últimas juergas corridas por cada una de nosotras, decidimos que ya era hora de bailar y beber algun cubata en condiciones. Así que nos movilizamos hacia el disco-pub mas cutre que conocemos con música pachanga, la cuál por cierto odio, pero con un alto nivel de alcohol en sangre, ya sabemos que lo bailamos todo. Un par de cubatas más tarde Oscar ya formaba parte del grupo, debido a que el alcohol nos sociabiliza a todos.
Seguro que es gay, pensé, por lo que entiendo que ese era un buen motivo para haberme acercado más, oh dios! recuerdo que le enseñé mis bragas!, (añado una nueva nota mental: eres gilipollas). Cerramos el local a eso de las tres y media de la madrugada, demasiado contentos cómo para que la noche acabase ahí. La siguiente parada fue el portal de al lado de la discoteca a la que nos dirigimos, Lara se encontraba demasiado borracha como para seguir la juerga, por lo que en menos de dos minutos cogió un taxi y se fue a casa, no sin antes pedirme perdón mil veces ya que me dejaba sóla con Isa que desaparece siempre y su amigo del cuál no sabíamos absolutamente nada.
Pensé en irme yo también a casa a de mis padres ya que no me apetecía demasiado seguir la juerga sin Lara, y mucho menos sóla ya que desconocía si Oscar también era de la misma condición que Isa: desaparezco a la mínima y te dejo más sola que la una. No me dió tiempo a pensar demasiado ya que Oscar salió en nuestra busqueda ya que la cola había avanzado y casi nos tocaba entrar. Tras explicarle que Lara se había ido, se había llevado mi monedero y no me apetecía demasiado, insistió un par de veces, hasta que finalmente me cogió de la mano y me arrastró a la cola. Al cogerme de la mano un escalofrío recorrió mi cuerpo, y nuevamente me convencí de que aquel chico era gay.
En la discoteca pedimos un cubata más, por si no habíamos tenido bastante, e Isa comenzó a hablar con un tal Jordi, del cuál no recuerdo ni su cara, y Oscar para auyentarlo le dijo que Isa era su prima y yo su novia. Jordi, se acercó a mi oido ya que el nivel de la música era muy alto, y me dijo que no se creía que yo era su novia mientras señalaba a Oscar. En uno de esos choques neuronales que suelo tener, agarré a Oscar de la cara y le planté un beso en los labios. No dijo absolutamente nada, supongo que por el pensamiento que pudo recorrer su cabeza: ¿qué hace esta loca?
Isa desapereció de mi campo de visión, y Oscar y yo nos quedamos a solas, bailamos durante un buen rato y hablamos de banalidades, hasta que se aproximó demasiado a mi, casi podía escuchar su respiración entre aquel ruido, me agarró de la cintura, pegó sus labios a los míos y me besó apasionadamente, como no recordaba que me hubiesen besado antes. Sus besos sabían a necesidad, wishky y a sexo.
Salimos a fumar, necesitaba respirar, pensar, y aclarar mi mente perturbada entre tanto deseo y alcohol. Nueva conversación banal hasta que me pidió mi facebook y me agregó.
Quizás sea una forma nueva de ligar, debo estar demasiado oxidada para esto, ¿en serio se pide el facebook a alguién?.
Volvimos a entrar y seguimos besándonos y acariciándonos, cuál quinceañeros, hasta que encendieron todas las luces de la discoteca, así despertamos del encanto, deseo y un largo cúmulo de sensaciones, que hacía demasiado tiempo, no sentía.
El caballero, el cuál creía gay, decidió acompañarme hasta la estación ya que tenía que movilizarse en el mismo transporte, por lo que la caballerosidad es dudable. Y nos despedimos con un beso y un no te acordarás mañana de mi por mi parte, que si no recuerdo mal, le repetí unas mil veces durante toda la noche.
Al menos fui consciente y me despedí. No creo que fuese capaz de ser la chica de esa noche de la cuál no me acuerdo ni de broma, pero me lo pasé bien.
Vuelvo a mirar el móvil:
- Pero que ha pasado?
- Anoche me lié con el amigo de Isa
tranki, no pasó nada
la he liado
me siento fatal
te cuento detenidamente el lunes
- Pero no paso nada?
- Seguro
un par de besos
menuda resaca
jajajaja y tú q tal?
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