miércoles, 28 de abril de 2010

Bombones

Freddy, mi incansable periquito revoloteaba por el comedor rumbo a su rincón favorito, el altavoz antiguo de la estantería. Me observaba al acecho de la sorpresa que sabía perfectamente que le esperaba.

Abrí cuidadosamente el envoltorio de mi manjar favorito y rápidamente se aposentó en mis rodillas, poniendo esos ojos de pena que sabe perfectamente que me enternecen.
Con las uñas corté un trocito minúsculo, y se lo acerqué a su pico con la yema de mis dedos, se que para sus adentros sonrió.

Llamaron al timbre, la cartera supuse, abrí espitosa a la espera de alguna carta, paquete o algo similar ¡Por favor que no sean ni recibos, ni propaganda! pensé. Al abrir la puerta no recordé que mi moflete derecho estaba relleno de chocolate. Dolores, mi cartera, me miró y espetó una carcajada, intentó disimular que hasta mis labios se habían rebelado contra mi, y llevaban dibujado la prueba del delito, una línea deforme de chocolate.

En mi desespero por aparentar una pinta menos desandrajosa froté enérgicamente con la mano mi boca, todo fue a peor el chocolate se esparció aún más.

Miré a Dolores y le dije entre balbuceos que esperase un segundo, fui al comedor abrí la caja roja y cogí uno de mis manjares, recorrí del nuevo el piso y se lo entregué.

¡Muchas gracias! y cerré la puerta. De nuevo suena el timbre... Casi se me olvidaba darte el paquete

Un paquete de Hong Kong... ¿qué será?...

3 comentarios:

  1. Un loro - peluche de agradecimiento por darle esperanzas a este autor, autor que había abandonado su blog por falta de entusiasmo creativo y por causas académicas de fuerza mayor. Hace mucho que no miraba el mail del ruso sin vocación, y tu, Shei, volviste a darle vida a mi pluma extravagante. Estaré pendiente de tu escritura. El próximo paquete llegará desde Moscú.

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  2. jaja, ¿paquete de Hong Kong? Ojalá no sea destinatario equivocado

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  3. me ha encantado el blog
    un beso

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